Corrección Escritura Pautada

Esta es mi versión final de la escritura pautada, Espero que les guste.

Estas son las pautas de que mi cuento tiene que cumplir.

Lugar: Nueva York

Objeto Perdido:  Camiseta de Futbol

Personaje: Un heladero

Frase: “Si no esta frio, no es helado”.

Momento de la Historia: Argentina gano el mundial, 1978.

Estoy acá para contarles mi historia. Soy Juan, un heladero con mucha clase, siempre  soy solicitado para juzgar los mejores helados, se podría decir que probé todo tipo de ellos. También soy juez de la CMDH, Competencia Mundial Del Helado. En 1978, una fecha inolvidable para cualquier argentino, como yo, me llego una carta invitándome  a ser juez otra vez.

Apenas  llegó la carta, leí que el 10 de junio se realizaría en Nueva York la gran competencia que estuve esperando todo el ano. Por desgracia mi vuelo salía el mismo día que empezaba el Mundial de Futból, era una lástima pero no podía faltar a la competencia, era una gran oportunidad y no podía rechazar el ofrecimiento. Lo primero que empaque fue mi remera de Argentina de la suerte.

El día llegó, tome el avión y me recibieron con honor todos los aficionados del helado. La competencia empezó, allí probé los más sabrosos helados pero también los más espantosos. El que más me llamó la atención fue un helado derretido, pero me negué a probarlo como ya todos saben si no está frio no es helado!

Después de una semana yo seguía allá, en cada partido que jugaba Argentina me ponía la gran camiseta, se acercó la fecha final del mundial. Me desperté, le avise a lo comisión que no iba a poder asistir esa fecha ya que jugaba la final mi país. Cocine unos ravioles, tome una cerveza bien fría y prendí la televisión. Me acorde de la camiseta un poco tarde… Faltaban 5 minutos para que empiece el partido, era necesaria. busque en los placares, abajo de las mesas, en la cocina, en el balcón y hasta en la heladera, nada… era algo extraño ya que la última vez que la había usado la había dejado colgada en el placar. Me asuste, estaba pensando en ni ver el partido, hasta que tocaron el timbre, me acerque con preocupación por mi camiseta, abrí y ahí estaba, mi camiseta de argentina estaba tirada en el pasillo, no había nadie, el ascensor estaba fuera de servicio y en las escaleras estaban vacías…

Ese mundial lo ganamos, y fue, obviamente, por la camiseta de la suerte.

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